martes, 12 de enero de 2016

DEMENCIA DIGITAL






Siempre recuerdo la habilidad que tenia mi fallecido padre para recordar los números de telefono. En su memoria tenía los de todos sus familiares cercanos y amistades. Presumia de ello y no le faltaba razón para hacerlo. Hace unos dias llevé al taller mi coche para su revisión rutinaria. Me preguntaron, en recepción,  el número de la matricula, pero no me la sabia. Mientras esperaba, en la salita, tomandome un café, me probé a recordar las de mis coches antiguos.¡ Las recordaba todas,  a la perfección! Desde mi añorado primer Citroen GS, de finales de los 70, a los que vinieron despues.

Recordaba estas anécdotas, ayer, al acabar de leer el libro de Nicholas Carr, " ¿Qúe está haciendo internet con nuestras mentes?". Nuestro cerebro es un potente ordenador, situado entre nuestras orejas, del que desconocemos todavia mucho. Su capacidad le ha permitido al ser humano construir una técnologia apabullante. Dentro de ella, el desarrollo informático y de las comunicaciones ha sido especialmente destacable en los ultimos veinte años. Tanto, que hay quien comienza a hablar del "transhumanismo" como el periodo cultural/historico al que estamos abocados, fruto de la interacción cerebral/tecnologica/informática., de consecuencias poco imaginables aun.

La "neuroplasticidad" (concepto también novedoso, frente a la mortalidad neuronal irreversible, antes preconizada) permite al cerebro "crecer" y desarrollarse ante estimulos externos, ya sean fisicos, sensoriales, psiquicos o culturales. Es clásico el experimento que se realizó en Londres con los taxistas que tienen que memorizar su enrevesado callejero para poder sacar la licencia. A ellos se les sometio a estudios de neuroimagen modernos y se comprobó, respecto a un grupo control, que la parte interna de sus lóbulos temporales ( hipocampo) se encontraba mas desarrollada. El trabajo de memorización, el esfuerzo intelectual, habia tenido consecuencias en un mayor desarrollo cerebral. Y, ¿ podria producirse el efecto contrario?. Pues, parece que si. Me explicare:

Cada vez utilizamos menos la capacidad de memorizar datos, cifras, fechas....porque todo lo tenemos anotados en nuestros "smarphones". ¿ Para qué voy a memorizar el número de teléfono de mi amigo, si solo con pulsar el icono aparece su cara sonriente, y apretando sobre ella, ya le contacto? ¿Por qué voy a memorizar medicamentos, nombres de peliculas , libros o lo que sea, si todo está en "Google" o en la "wiki"?
Un reciente estudio de "Karpersky Lab." ( los del "antivirus") con 6.000 personas, en Europa y USA, concluyó que más de la mitad de ellos no podian recordar los números de telefono de sus familiares cercanos.

El estudio PISA, que revisa las habilidades y conocimientos de escolares es bastante demoledor, sobre todo con nuestros jovenzuelos españoles. Uno de los mayores hándicaps detectado  es la "incapacidad de comprender bien lo que leen". Algo paradojico, en un mundo donde proliferan las pantallas, las multitareas, los estimulos constantes de información sobre nuestros cerebros. Pero, algo falla. Quizá, porque ya no leemos sino "escaneamos" los parrafos escritos. La lectura de una novela, por ejemplo, máxime si la trama es un poco compleja, requiere de algo de  silencio, concentración, capacidad de imaginación, tiempo... todas ellas, caracteristicas poco usuales en este mundo acelerado que habitamos, en el que el  habito de la lectura es ,frecuentemente, interrumpido por una ventana que nos avisa de que tenemos un "whatssapp", un "e-mail" que acaba de entrar o cualquier otro tipo de estimulo distractor de nuestra atención . Leemos sin "registrar", sin aprender.

La nuevas tecnologias han proporcionado riqueza y conocimiento pero, a su vez, han alimentado nuestra dependencia de ellas, y va camino de anular o por lo menos "aturdir" algunas de nuestras habilidades cognitivas como la memoria. De ahi que empiece a cobrar fama el termino "AMNESIA DIGITAL". Pero, es de temer, que si vamos sumando perdidas de capacidades, si no somos capaces de calcular si no es con maquinitas, de entender adecuadamente lo que leemos, de registrar información... igual, no tardaremos en tener que hablar pronto de "DEMENCIA DIGITAL".

¡Una de las muchas paradojas de este frenetico siglo XXI!


1 comentario:

  1. Genial, Agustín, nos abres una ventana a vislumbrar posibles complicaciones en nuestra vida originadas por esta cultura digital. Ojalá las podamos subvertir

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