domingo, 12 de octubre de 2014

"EL SOL DE ÁFRICA"









   
La naturaleza esta presente constantemente en África. El hombre tambien, pero menos.

La flora y fauna son protagonistas absolutos. Manadas de ñus y cebras correteando  en hileras interminables emigrando, arriba y abajo. Familias de elefantes y leones disputandose la sombra y el agua, ambas escasas en la sabana. Pajaros de mil colores y funciones, unos carroñeros haciendo limpieza de restos cadavericos y otros robandote la comida, al minimo descuido. Charcos enormes con sombras que sobresalen, hipopotamos o riachuelos con temibles cocodrilos agazapados y expectantes, quietos y camuflados. 

Eso, y cientos de cosas similares, forman parte del dia a dia. Pero hay otro protagonista cotidiano, ciclico, que sorpende y emociona cada veinticuatro horas y que parece igual pero siempre es diferente: las puestas de sol. Ese ejercicio cotidiano de cuando el sol se esconde. Un lento descenso que atrae todas las miradas. Agua, cielo y sol en conjunción de bellos atardeceres. Solo superados ,si cabe, por el misterio de la noche que se avecina.

Si yo tuviese que designar un rey, no seria el león ni siquiera el elefante, seria el Sol de Africa despidiendose cada dia, diciendo adios ,para asomar con fuerza al dia siguiente.

domingo, 28 de septiembre de 2014

EL REY LEON










Un safari por África es una oportunidad de aprendizaje constante. Cada día que amanece te sorprenden  cosas nuevas. Es como esos reportajes del “National Geographic” de la tele, pero contigo de cuerpo presente, no despanzurrado en el sofá del salón de casa.

Un montón de animales salen a tu encuentro y tu al de ellos, a veces con una osadía más propia de Harrison Ford en sus tiempos mozos, que de un ciudadano normal de provincias. Y entre ellos el que más te entusiasma es el león. 

Quizás porque le recuerdas de los tiempos de Walt Disney, siendo el rey, con su larga melena y su corte de aduladores alrededor. O porque también lo has visto en algún musical donde era con mucho el mas ligón. Las leonas, son otra cosa. Siempre cazando, trabajando para la prole, siempre en grupo, comadreando. No impresionan tanto. Pero EL, con su melena, su porte y su mirada, la verdad es que impresiona un montón.

Pero luego ves que el asunto queda en nada, en pura fachada, que el macho leonino tampoco es para quitarse el sombrero. Vulgar y corriente. Yo diría que peor incluso que el macho humano. 

Hace unos días tuve la oportunidad de ver en vivo y en directo algo que parece ser poco visible para los ojos humanos: La copula de una pareja de leones. Macho él y hembra ella. Después de un largo galanteo, y cuando ya habíamos perdido la esperanza, llego el clímax. Ella se puso y él se monto encima. Decepción total en el graderío. El tiempo justo de hacer “Click” al botón de la máquina de fotos y se acabo. Unos pocos segundos. ¿Pero cómo iba a ser un vulgar eyaculador precoz el gran rey de la selva?  

Y vino la docta explicación: El león repite sus copulas unas 30 veces al día, siempre muy breves. Y lo hace con esa frecuencia durante varios días seguidos. El fin es la fecundación de la leona y casi siempre se logra. Así funciona la naturaleza, con un sentido práctico de la biología. Los prolegómenos, las caricias, los juegos, el erotismo, las fantasías…..eso es cosa del “homus erectus” (nunca mejor dicho) pues para procrear con unos segundos es suficiente.

Después de la explicación, la verdad es que volví a ver al león con ojos diferentes, pues aunque breves, muy breves, a ver quién es el macho humano que llega a las 30 veces/día. Volví a recuperar al Rey León de siempre…

domingo, 21 de septiembre de 2014

AFRICA: NATURALEZA, VIDA Y MUERTE.








Había leído en libros de viajes que este continente tenía un olor especial y creo que estaban en lo cierto.  Huele sobre todo a tierra, a una inmensa sabana de llanuras infinitas salpicada de aisladas y coquetas acacias. El ciclo de la vida alterna aquí inmutable sin mediación humana. Los rayos de las tormentas incendian la hierba crecida y seca para rápidamente germinar gramíneas nuevas y verdosas. Un relevo de muerte y vida, una alternancia imprescindible para la subsistencia de flora y fauna.

Y al poco, de repente, la tierra árida permuta en agua: el gran Lago Victoria. Un enorme charco de agua dulce, inmenso, con olas y horizonte, tal fuera el océano que no es, con playas de arena blanca y pescadores tirando sus redes, sudorosos, con ese olor a cuero viejo que impregna su humana presencia y sobre todo niños, muchos niños de sonrisa amplia y mirada empática. ¡Como seduce la cara de  esos niños!

Huele a sangre de la caza por la supervivencia. La cebra descuartizada saciando el apetito de la amplia manada de hienas o leones una vez finalizada la lucha a muerte, salvaje, pero necesaria. Llega el hedor de unos restos de carroña que son festín para una familia de buitres y se palpa el miedo de la enorme manada de ñus, alineados en interminable filas, en búsqueda de  fresca hierba, en constante emigración, sabiendo que algunos de ellos pagaran el duro precio de acabar en las fauces de  cocodrilos que aguardan mimetizados y quietos a los márgenes de los ríos.

Una rutina cotidiana de supervivencia, de lucha para saciar el hambre, que pone su epilogo cada jornada, con un ocaso cada día más hermoso, con un sol desmoronándose y escondiéndose para brotar fuerte en el nuevo día.

Enormes rebaños de vacas y ovejas pastoreados por la tribu nómada más emblemática: los Masai. Altos, flacos, desgarbados, danzando, brincando y agradeciendo una propina por dejarse fotografiar sus piruetas. Ellos también han aprendido que nada es gratis incluso en estos remotos lugares del planeta.

Animales, tierra, lagos, sol, estrellas…naturaleza y vida en estado puro, eso es África. Pero en este continente también hay muerte y drama. La muerte necesaria para la subsistencia de la fauna depredadora y el mantenimiento  de las especies.  Pero ha ido surgiendo otra muerte más cruel, que se ceba con hombre, mujeres y niños.  Unas poblaciones vulnerables por su pobreza extrema y su imposibilidad de acceso a recursos terapéuticos minimos.

No solo la malaria es endémica y causa estragos sino que han surgido otros enemigos más sutiles y mortíferos. El virus del Ebola ha castigado periódicamente al continente, pero nunca con la virulencia que lo está haciendo ahora en los países occidentales. La parte oriental (Kenia, Tanzania….) ha reaccionado cerrando fronteras y de momento permanece indemne. Sin embargo, no pudieron evitar otro enemigo que ha diezmado su población durante los últimos años: el sida. Se calcula que hasta el 80% de la población es portadora del VIH en algunas zonas y los antirretrovirales aquí son un lujo inalcanzable. Ha habido una altísima mortalidad de gente joven en una población que ronda una esperanza de vida de unos 55 años. Eso ha desembocado en otro drama más: una altísima tasa de orfandad.

En mi reciente viaje a estas tierras, la experiencia más dura fue la visita a un orfanato en una aldea keniata, al lado del lago Victoria. 150 niños/as  bajo la tutela de una heroína: Mrs. Jane, una viuda de 45 años, que junto a su hijo de 18 y un puñado de voluntarios se han empeñado en luchar para que esos niños tengan educación básica, alimentación y un futuro. Sus padres fallecieron de sida, y no parece que las ayudas oficiales lleguen suficientes. Aquella mujer fuerte, robusta como un árbol, rompió a llorar cuando  comento que sus “hijos” están al borde de la hambruna. Ellos, como todos los niños africanos, solo se preocupaban de cantar y bailar para nosotros, sus huéspedes, a los que de forma seductora iban invitando a participar en sus bailes y aplausos.

Cuando ves y oyes aquello, nuestra “crisis” y problemas suenan a broma macabra. Ellos con un puñado de dólares montan una escuela y dan de comer a toda esa tropa. Pero no vimos ni una sola cara de aquellas criaturas que no estuviera contenta y encantada por la visita de unos “blancos” con sombreros. Para ellos, unos tíos muy raros.








sábado, 26 de julio de 2014

GUERRAS DE MENTIRA, DRAMAS DE VERDAD.










Sábado, mes de Julio. La niebla se ha marchado y nos ha quedado el sol. Estoy sentado leyendo y por la ventana de casa se cuela el sonido del televisor.


Un ruido estrepitoso me sobresalta.  Por encima de mi cabeza, a pocos metros, un par de aviones, paralelos, sobrevuelan veloces.


-“Horas de tregua en la franja de Gaza, después de una noche infernal de intensos bombardeos aéreos.”, escucho al otro lado de la pared. 


Dejo el libro a un lado y me tumbo boca arriba. El estruendo se acrecienta. Ahora son ya siete los aviones que vuelan en formación. Como si fueran una flecha, va dibujando con su rastro humeante la figura de un corazón.


-“La situación es dantesca, casas derruidas y humeantes, después de una noche infernal. El número de víctimas no para de incrementarse”, prosigue la corresponsal de televisión.


Oigo algarabía de chiquillos, ilusionados por el espectáculo aéreo, por las cabriolas y los dibujos que tenuemente van desapareciendo bajo el radiante sol.


-“Hay numerosas víctimas infantiles en un drama que se asemeja a una operación a corazón abierto, sin anestesia”, describe metafóricamente la informante.


Aquí, ya ha cesado el ruido. Vuelve la calma y el silencio a la tarde. Mañana volverá la fiesta. Por fin podré echar tranquilo la siesta.


Allí, en Gaza, mañana habrá terminado la tregua y continuará trabajando la aviación.


Aquí, todo ha sido una farsa, un juego para quemar queroseno en víspera de la verdadera actuación.


Allí, mueren los niños, caen las casas, gritan las madres y nadie duerme la siesta, porque hace ya mucho tiempo que no ha podido salir el sol. 

miércoles, 23 de julio de 2014

LA PROSTATA, EL MAR Y UNA SONRISA





La prostata es un órgano incuestionablemente varonil aunque funcionalmente un poco absurdo. Incrustado ( cual castaña) ahí abajo en las "cañerias" masculinas, su pobre secreción no compensa los frecuentes atascos que origina y los flujos que complica. ¡ asi de retorcida es la anatomía!. Eso cuando sus células no se encabritan y devienen en atípicas. Se impone entonces su aniquilación total: la "prostatectomia radical".

Aquí en Gijón, sin embargo, a los varones nos habia tocado la lotería. Pues ante la eventualidad de que esta glándula se agrandase o degenerase, ahi teniamos a un experto: JAVIER CUERVO. Urólogo de hábiles dedos y mejor sonrisa. La próstata y sus compañeros lo viviamos en el dia a dia. El sabia resecarla con maestria y muy pocas en el quirofano se le resistian.

Ahora se ha ido. En jubiloso retiro. Ha plegado velas en el hospital para izarlas allá abajo, en la bahía. en un viaje tranquilo, reposado, sin el estrés del sangrado inesperado o la sutura que se rompe, provocando el chorro de adrenalina.

Se ha ido el capitán, el jefe de servicio, pero su tripulación ha quedado preparada y bien instruida. Un grupo de urólogos jóvenes, bien armado, entrenado y dispuesto a seguir viaje en la vanguardia de la urología española. Javier Cuervo ha hecho un buen relevo, sin duda.

Cuando abundan los "mutis por el foro" de compañeros que huyen en estampida, destaca el gesto del abrazo o el apretón de manos de despedida del bravo urólogo, en el momento de la partida.

Buena travesia para el resto de tu vida, Javier. Que el viento sople siempre a favor y si alguna vez en tu corazón de marinero surge la nostalgia del galeno, tira para aqui arriba, que en Cabueñes tienes puerto donde buscar abrigo. Has dejado echada el ancla de una vida profesional plena y una tripulación de bata blanca encanecida. Nos alegrará volver a ver tu sonrisa y seguro, seguro que alguna de nuestras próstatas compartirán tambien esa alegria .

Buen viaje, marinero.


( EN RECUERDO DEL DR. JAVIER CUERVO, JEFE DE SERVICIO DE UROLOGIA DEL HOSPITAL DE CABUEÑES, QUE AHORA SE JUBILA)

viernes, 18 de julio de 2014

ESCRIBIR: UNA FANTASTICA HERRAMIENTA TERAPEUTICA.






                             "Espero poder confiártelo todo como aún no lo he podido hace con nadie,
                             y espero que seas para mí un gran apoyo”
                                                              (Diario de Ana Frank )



Poner negro sobre blanco” palabras y pensamientos:  escribir, es una herramienta terapéutica fantástica. Lo sabia bien la pobre Ana Frank cuando se refugiaba en su famoso diario en busca de consuelo y apoyo.



Nuestros pensamientos van y vienen , brotan de nuestro cerebro como pompas de jabón, juguetonas, y evanescentes, efímeras. Las ideas saltan de instante en instante, sin que nos dejen el recuerdo. Ese caos que sentimos en nuestro dialogo interno, necesita del sosiego de la escritura. Con ella ganamos libertad, nos convertimos en mas dueños de esos pensamientos transformados en  letras. Al materializarlos en un papel, podemos manejarlos mejor: borrar, corregir, ordenar, madurar... Escribir nos obliga a gestionar nuestro mundo interior de otro modo, con mas calma. Deja registro de nuestro estado anímico, nuestras emociones cotidianas, que pueden virar en relato, historia, novela o poesía, pero también en una herramienta para el alivio y el  tratamiento.



Cuando escribimos se implica por una parte el componente artístico y emocional de la creatividad ( hemisferio derecho) con otra mas racional, lógica y estructurada (hemisferio izquierdo) . Se establece una interrelación entre ambos con el resultado de un funcionamiento global del  cerebro, con una ejercitación cognitiva global. Un “fitness neuronal” extraordinario.



La escritura se utiliza mucho en Psicología. Como vehículo para sacar fuera aquellas vivencia o emociones que permanecen en el silencio mas profundo, haciendo daño. La contención de sentimientos y traumas emocionales genera estrés y este pude desencadenar procesos psicosomáticos que deriven en enfermedad. Echándolos fuera con la escritura, en cierta forma nos liberamos de ellos y encontramos alivio, aparte de  ayudar a nuestro terapeuta a orientar con su apoyo.



Igual que correr es bueno para el corazón  ( algunos preconizamos que también para el cerebro) , escribir es un bálsamo para el alma. Una válvula de escape a nuestro mundo interior y una formidable manera de recordarnos a nosotros mismos donde están nuestras debilidades, para que leyéndolas y repasándolas, transformarlas en fortalezas.



Hay estudios en pacientes con cáncer terminal, en los que escribir fue una terapia que les ayudo a estar mas serenos, menos ansiosos y con mas ánimo. Tampoco vamos a exagerar y convertir el folio, el lápiz o el teclado en  quimioterapicos .



Pero, auque la escritura no pueda curar enfermedades, si podrá ayudar a  mejorar nuestro estado anímico, reducir nuestra ansiedad y sus consecuencias físicas y mentales.



Y ¿ por qué no pruebas a coger un folio en blanco? Tomátelo con calma, no hay prisa. Pon en él lo que pase por tu cabeza, igual te hace sentir mejor y hasta descubres en una de esas, cualquier día,  que con esas letras que te han salido,  acabas de escribir un relato.



A mi hay veces que me ocurre.